BELGRADO.- El último gran fugitivo por crímenes de guerra en los Balcanes entre 1991 y 1995, el serbio croata Goran Hadzic (de 52 años), fue detenido ayer acusado de delitos contra la humanidad.
El militar fue una figura clave en la provincia secesionista serbia de Krajina en Croacia. Era la última figura de alto rango más buscada por el Tribunal Penal Internacional para la ex Yugoslavia de La Haya (TPIY), tras la captura del general Ratko Mladic, quien ya está siendo juzgado. El propio defensor de Hadzic, Toma Fila, admitió que también puede ser extraditado a Holanda para ser juzgado por 14 cargos, entre los que figuran la tortura y muerte de 264 personas en el hospital de Vukovar; la deportación de otras miles; persecuciones; exterminios étnicos y saqueos de la propiedad pública y privada.
El anuncio de la detención fue efectuado por el presidente serbio, Boris Tadic. "Trabajamos muy duro en los últimos tres años; al final se tuvieron resultados. Era nuestra obligación moral, y se cierra el capítulo más difícil en la cooperación con La Haya", sostuvo.
Ahora Serbia puede presumir de haber detenido a los 44 acusados que reclamaba el TPIY y no dudará en resaltarlo para promover sus aspiraciones para avanzar hacia la integración en la Unión Europea, cuerpo que celebró la noticia y reclamó que sea trasladado sin demora. "Veinte años después del inicio de las guerras de la desintegración de Yugoslavia, un capítulo importante de la historia se cierra con la última persona acusada de crímenes", afirmó el ministro de Exteriores de Suecia, Carl Bildt. También la Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa elogió a las autoridades serbias.
Hadzic vivió sin esconderse en Novi Sad hasta el 13 de julio de 2004, cuando se emitió una orden de arresto a Belgrado. Huyó alertado por ultranacionalistas de las fuerzas de seguridad serbias. También se lo vinculó con acuerdos turbios para exportar ilegalmente roble, vino y petróleo. (Especial-Reuters-AFP-DPA)